El valor de la renuncia

in #pruebas3 months ago

Amigos y amigas, les planteo una pregunta fundamental esta mañana: ¿cómo medimos el verdadero valor en nuestras vidas? ¿Acaso se mide por lo que logramos acumular —riquezas, honores, comodidades— o se mide por aquello a lo que estamos dispuestos a renunciar por una causa mayor, por un llamado que trasciende lo terrenal?

Este mensaje de hoy explorará una de las decisiones más trascendentales en la historia de la fe: la elección de Moisés.

A través de su ejemplo, buscaremos descubrir dónde residen las verdaderas riquezas y aprenderemos a valorar la recompensa celestial por encima de cualquier tesoro que este mundo pueda ofrecer. Les invito a que nos adentremos juntos en la historia de Moisés para comprender la asombrosa magnitud de su sacrificio y la fe inquebrantable que lo impulsó.

📖Veamos el pasaje bíblico
Heb 11:24 Fue por la fe que Moisés, cuando ya fue adulto, rehusó llamarse hijo de la hija del faraón.
Heb 11:25 Prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los placeres momentáneos del pecado.
Heb 11:26 Consideró que era mejor sufrir por causa de Cristo que poseer los tesoros de Egipto, pues tenía la mirada puesta en la gran recompensa que recibiría.

✅El Príncipe de la Nación más Poderosa: Comprendiendo lo que Moisés Dejó Atrás

Para apreciar verdaderamente la fe de Moisés, primero debemos visualizar con claridad, hermanos, la inmensidad del poder, la riqueza y el futuro al que renunció. Su elección no fue un pequeño sacrificio; fue el abandono de la cima del mundo conocido. Solo al comprender la grandeza de lo que dejó atrás, podremos medir la profundidad de su convicción.

🔥Un Heredero Inesperado al Trono de Egipto

A menudo imaginamos a Moisés como un príncipe más en una corte llena de nobles. Sin embargo, la historia y la providencia divina lo habían colocado en una posición absolutamente única. El sistema de sucesión egipcio era particular, pues a diferencia de la mayoría de las monarquías, el linaje real no se transmitía por línea masculina, sino femenina. Esta rareza histórica proviene de la mitología egipcia, donde Isis, hermana de Osiris, se casa con su hermano, y de ambos desciende la línea real. Por ello, la legitimidad de un futuro faraón dependía de su matrimonio con la primogénita del faraón reinante. Su hijo era entonces reconocido con el título oficial de heredero: «el hijo de la hija del Faraón».

Cuando la hija del Faraón encontró a aquel niño en el Nilo, no solo le salvó la vida; lo posicionó, como su hijo adoptivo, en la línea directa de sucesión al trono. Él estaba destinado a gobernar Egipto, la nación más poderosa de la tierra. Por eso, el acto descrito en Hebreos 11:24 es tan profundo. No se trataba de rechazar un lazo familiar, sino de abdicar a un título oficial. Por fe, Moisés tomó la decisión de «rehusando ser llamado hijo de la hija de Faraón». Renunció al título de heredero, al trono, al imperio.

🔥La Sabiduría y los Tesoros de un Imperio

Junto con el poder político, Moisés tenía acceso a privilegios inimaginables. Como príncipe, renunció a:
Educación Superior: El libro de Hechos nos dice que «Moisés fue instruido en toda la sabiduría de los egipcios» (Hechos 7:22). Esto incluía la mejor formación posible en administración, ciencia, literatura, arquitectura y estrategia militar. Contemplen aquí, hermanos, la soberanía de nuestro Dios: aun en el corazón de un imperio pagano, Él estaba orquestando la preparación del hombre que liberaría a Su pueblo.

🔥Riqueza Incomparable: Las Escrituras hablan explícitamente de «los tesoros de los egipcios». Moisés tenía a su disposición una fortuna que superaba la de cualquier monarca de su tiempo.
Honor y Comodidad: Su posición lo ubicaba en la cima de la sociedad, con acceso a todos los placeres materiales, el respeto y los honores que venían con ser parte de la familia real.

Si Moisés renunció voluntariamente a todo esto —al poder, a la sabiduría y a la riqueza—, ¿qué pudo haber encontrado que tuviera un valor aún mayor?

💧La Elección de una Riqueza Mayor: El Significado del "Oprobio de Cristo"

La decisión de Moisés no fue simplemente un acto de negación, de decir "no" a Egipto. Fue, sobre todo, una afirmación rotunda, un "sí" a un valor superior que el mundo no podía ver. Él escogió activamente una alternativa que, a los ojos de los hombres, parecía una locura: el oprobio.

👉Definiendo el Oprobio
La palabra "oprobio" se define como la vergüenza o degradación asociada a una acción considerada indigna. En el contexto de Moisés, el oprobio fue la incomodidad, el sufrimiento y el rechazo que eligió al identificarse con un pueblo esclavo y seguir el llamado de Dios, en lugar de aceptar los honores que el mundo le ofrecía. Fue cambiar un palacio por un desierto, una corona por una vara de pastor, la aclamación por la persecución.

👉El Valor Paradójico del Sufrimiento
Aquí yace la paradoja de la fe. Hebreos 11:26 nos revela el cálculo interno de Moisés: él tuvo «por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios». Consideren por un momento esta asombrosa contabilidad espiritual. Moisés consideró que el sufrimiento por causa de Dios era un tesoro más valioso que todo el oro de Egipto. Este pasaje nos enseña una verdad fundamental: ser un seguidor de Cristo implica costos y sacrificios. Pero esos costos son insignificantes cuando se comparan con la recompensa eterna que nos ha sido prometida.

Entonces, ¿cuál era esa recompensa tan grande que motivó a Moisés a hacer un intercambio tan radical?

👉La Motivación Suprema: "Porque Tenía Puesta la Mirada en el Galardón"

Toda gran decisión de fe, amados hermanos, está impulsada por una visión clara del futuro que Dios ha prometido. La resistencia de Moisés, su capacidad para perseverar a través de décadas de pruebas, no nació de una simple fuerza de voluntad humana. Nació de una perspectiva celestial que reordenó por completo sus prioridades terrenales.

🩸La Perspectiva Eterna
Moisés «quitó la mirada de todas las cosas terrenales que tenía a su disposición» y la fijó firmemente en el «galardón». Él comprendió algo que a menudo olvidamos: las riquezas, los honores y los placeres de este mundo son efímeros. Se desvanecen. Las pruebas de la vida, de hecho, tienen un propósito divino: nos ayudan a ver la inutilidad de los tesoros terrenales y nos obligan a buscar nuestra seguridad en lo único que permanece. Moisés eligió lo permanente sobre lo pasajero, lo eterno sobre lo temporal.

🩸La Fe como Motor de la Perseverancia

Es la fe en esta recompensa prometida por Dios lo que nos alienta a perseverar frente a las dificultades. Cuando el mundo nos ofrece sus atajos y sus placeres a cambio de nuestra lealtad a Cristo, es la visión del galardón lo que nos da la fuerza para mantenernos firmes. Aunque enfrentemos oprobios por nuestra fe, podemos tener la absoluta certeza de que no estamos trabajando en vano; estamos invirtiendo en una recompensa eterna que nadie nos puede quitar.

Este dilema, amados hermanos, no quedó sepultado en las arenas de Egipto. Su eco resuena hasta nuestros días y llega a la puerta de nuestro propio corazón, planteándonos la misma elección fundamental.

Nuestro Oprobio Diario: Aplicando la Fe de Moisés en el Siglo XXI
Quizás ninguno de nosotros sea un príncipe de Egipto, pero no se equivoquen: cada día enfrentamos decisiones similares a las de Moisés, aunque a una escala más personal. El mundo moderno nos ofrece constantemente sus propios "tesoros" —aceptación social, éxito profesional, comodidad personal— a cambio de comprometer nuestros valores y silenciar nuestra fe. Es en estas pequeñas elecciones diarias donde se forja y se demuestra nuestra verdadera lealtad.

👉Identificando las Manifestaciones Modernas del Oprobio

El "oprobio de Cristo" puede manifestarse de muchas maneras en nuestra vida cotidiana. Por ejemplo:
Ser ridiculizado: Cuando expresamos una opinión cristiana en un entorno secular que la considera anticuada o intolerante.

a.- Ser criticado: Cuando elegimos no participar en actividades que entran en conflicto con nuestros valores, ya sea en el trabajo, entre amigos o incluso en la familia.
b.- Enfrentar injusticias: Cuando sufrimos opresión o somos marginados por mantenernos firmes en nuestra fe, negándonos a ceder ante la presión del mundo.

👉Una Invitación a la Reflexión Personal
Este pasaje nos invita a mirarnos honestamente en el espejo de la Palabra de Dios y preguntarnos:
¿Estamos dispuestos a seguir a Cristo aunque esto nos traiga dificultades y sufrimientos? ¿Valoramos más las riquezas del mundo que la recompensa en el cielo?

Ser honestos con nosotros mismos al responder estas preguntas es el primer paso para comprender verdaderamente lo que significa seguir a Cristo y para realinear nuestras vidas con el valor eterno del Evangelio.

👉Conclusión: Escogiendo el Camino del Oprobio con Valentía
El ejemplo de Moisés resuena a través de los siglos con un mensaje poderoso e ineludible: el verdadero valor no se encuentra en lo que poseemos en esta tierra, sino en la recompensa eterna que Dios promete a quienes le son fieles. Aunque el mundo nos ofrezca placeres efímeros que prometen satisfacción, solo las verdades eternas que encontramos en Cristo pueden llenar verdaderamente el vacío de nuestro corazón.

Por lo tanto, les insto hoy, con todo el fervor de mi espíritu: en estos tiempos de incertidumbre y desafío, aferrémonos a nuestra fe con una valentía renovada. Estemos firmes en la esperanza inamovible que tenemos en Cristo. Y que cada uno de nosotros salga de este lugar con la convicción ardiente de que cada sacrificio por Él valdrá la pena, pues la gloria que nos espera es incomparable.
Amén.

Feliz y bendecido día.