Confiar sin ver

in #spanish25 days ago

El otro día mi hijo me preguntó por qué existimos. No supe qué responderle. Me quedé mirándolo un rato y le dije: "Para amarnos, supongo". Él asintió y siguió jugando. A veces los niños dicen más con una pregunta que nosotros con un discurso.

Hay días en los que uno siente que todo pesa. Las responsabilidades, las deudas, las relaciones. Y en medio de eso, cuesta encontrar un momento de paz. Pero justo ahí, cuando parece que no se puede más, algo pequeño pasa. Un mensaje, una canción, el amanecer. Y te acordás de que no todo está perdido.

Uno tiene que aprender a estar bien solo antes de poder estar bien con otros. Si necesitás de la compañía constante para sentirte completo, algo está desbalanceado. La soledad elegida es diferente a la soledad impuesta. Ambas enseñan cosas distintas.

A veces la gente que más sonríe es la que más carga por dentro. Aprendí a no juzgar a nadie por lo que muestra. Todos tenemos una historia que no contamos, un dolor que no vemos. Un poco de amabilidad nunca está de más.

Mi abuela decía que los problemas se achican cuando los compartís. Al principio no la entendía, pero con los años vi que tenía razón. Hablar de lo que pesa no es debilidad, es sabiduría. Guardarlo todo adentro es lo que realmente destruye.

A veces estamos tan ocupados mirando lo que nos falta que no vemos lo que tenemos. La salud, la familia, el techo, la comida. No hace falta tener mucho para agradecer. Solo hace falta detenerse un momento y mirar alrededor. La vida está llena de cosas simples que valen oro, pero las pasamos por alto porque andamos corriendo.

A veces las palabras llegan cuando más se necesitan. Ojalá esta te haya llegado en el momento justo.


Contenido original para Steemit.