Cuando el silencio habla más que las palabras

in #spanish5 days ago (edited)

Hay días en los que uno siente que todo pesa. Las responsabilidades, las deudas, las relaciones. Y en medio de eso, cuesta encontrar un momento de paz. Pero justo ahí, cuando parece que no se puede más, algo pequeño pasa. Un mensaje, una canción, el amanecer. Y te acordás de que no todo está perdido.

A veces estamos tan ocupados mirando lo que nos falta que no vemos lo que tenemos. La salud, la familia, el techo, la comida. No hace falta tener mucho para agradecer. Solo hace falta detenerse un momento y mirar alrededor. La vida está llena de cosas simples que valen oro, pero las pasamos por alto porque andamos corriendo.

La vida da vueltas. Lo que hoy duele, mañana puede tener sentido. Lo que hoy parece un final, mañana puede ser un comienzo. Cuestión de tiempo, de fe, de seguir caminando aunque no se vea el destino. Lo importante es no quedarse quieto.

Hay personas que llegan a nuestra vida y se quedan. Otras pasan y dejan una enseñanza. Ambas son importantes. A veces cuesta soltar, pero cuando soltás, las manos quedan libres para recibir lo nuevo. Aferrarse a lo que ya fue es como querer agarrar agua con las manos.

No todo se resuelve con prisa. Algunas cosas necesitan tiempo. Como la fruta en el árbol, hay que esperar que madure. Forzar no sirve. Confiar, sí. Y mientras tanto, vivir. Porque la vida no pasa solo cuando llegamos al destino, pasa también en el camino.

Uno vive persiguiendo respuestas afuera, cuando las más importantes están adentro. El silencio asusta porque te deja a solas con lo que sos. Pero es justo ahí donde podés escuchar lo que realmente importa. No le tengas miedo al silencio.

Cuesta tener fe cuando no ves resultados. Pero la fe no es ver, es confiar. Es sembrar y esperar, sabiendo que la cosecha llega a su tiempo. El agricultor no escarba la tierra cada dos días para ver si la semilla creció. Confía en el proceso.

Gracias por leer hasta acá. Nos vemos en la próxima.


Contenido original para Steemit.