Excelente reflexión, querida! Cuántos de nosotros nos creímos preparados para las grandes tormentas y hoy nos hallamos en mitad de la lluvia sin poder hacer nada. Nos creímos predestinados para las cosas grandes, y hoy estamos llenando ese pozo con cada gota que cae. Quiero pensar que todos los fallos me llevarán a un acierto, solo uno. Un abrazo de vuelta para ti.
Mi oración es que llegues a ese acierto, querida amiga... Un abrazo :D