En verdad hay que aprender a sacar las cosas que se llevan por dentro; he sabido de casos preocupantes de gente que llevaba su procesión por dentro y desembocaron en depresión y otras enfermedades de raíz psicosomática, algunas de ellas bastante graves.
Lo que mencionás es más común de lo que parece, y lo sé de cerca. Gente que aguanta, aguanta y aguanta callada, y cuando el cuerpo dice basta, ya es demasiado. A mí me costó aprender que compartir lo que uno siente no es quejarse, es cuidarse. Por eso me animé a escribir esto que antes callaba.
Ojalá cada vez más personas encuentren a alguien con quien soltar lo que llevan adentro. Gracias por tu comentario, pedrobrito2004.