Los oníricos lugares donde vamos...
ESP:
Los sueños, se construyen.
Se cumplen, cuando laboramos para ellos.
Además del esfuerzo con el que se trabajan para conseguirlos
La suerte la genera uno mismo con el sudor de su frente.
Es dedicación con empeño.
Valor distribuido y abnegado.
La suerte no aparece de la nada.
Por de la nada, nada viene.
Al esforzarnos con lo visible y lo invisible.
Con los sacrificios de momentos constantes y de dificultades arduas.
De los descansos para continuar trabajando o estudiando.
La suerte se compra.
Pero no con dinero.
No con poder.
No con temeridad.
Son muchas cosas.
Al aprovechar las oportunidades y crearlas.
Porque más allá de las habilidades construidas.
La suerte que tengas es tomar caminos y dejar de tomar otros.
Es amarte a ti mismo, sin dejar de ser amoroso y cálido.
Con una búsqueda constante y los esfuerzos de ser mejor ser humano cada día.
Recomenzando cada día si no es posible serlo.
Llenos de infinidad de defectos, vicios, limitaciones y aflicciones.
Pero también de virtudes, hábitos bonitos, sueños, esperanzas, sentimientos, emociones.
Porque inclusive el Buen Dios.
Como Suma Perfección, ni es del agrado de todos, ni es siempre obedecido.
No estamos con la suerte de AMAR LA VIDA.
porque somos los arquitectos de nuestro propio destino.
Pero también constructores, albañiles, diseñadores, negociantes, y sin embargo nunca solos.
Porque somos escritores de cada página de nuestro libro.
Nuestro libro, nadie más tiene esa radical autoría.
sí se puede.
con trabajo, esfuerzo, conocimiento
valentía, deseo de darle más y mejor a las cosas que aparecen.
Si te caes,
Entonces te levantas.
Cada vez que te sacudes,
porque sigues corriendo
Y luego vas trotando,
Vas caminando,
Porque si no hasta arrastrándote
pero sigues.
Siempre sigues.
Cierto es que esta es solo una etapa.
porque después de la muerte hay vida eterna.
u otro plano o nivel de vida.
Depende de lo que creas y sientas.
Pero que esas llamas y ese fuego de lucha.
Nunca se apaguen en tu diario vivir.
Si muchos pretenden ir filosofando sobre este contenido.
Más que inspirador.
Como espíritu elevado.
Hagamos práctica de lo cotidiano.
Así para nuestras familias-
A nuestros hijos
Nietos.
Y para continuar nosotros mismos realizando nuestras metas.
Con mayor esfuerzo o con menor rigor.
Pero creciendo en el diario vivir.

