Mi experiencia de viaje más inesperada
En aquella época en que era un muchacho de apenas unos diez u once años que residía en el pequeño pueblo provinciano donde había nacido, en esos años cuando no teníamos aún los instantáneos medios de comunicación que son comunes hoy en día (solo la radio estaba presente en casi todos los hogares y unos pocos privilegiados contaban con televisión), mi mundo estaba circunscrito a ese ambiente rural; y un poco más allá, estaba la cercana ciudad, la cual no se destacaba tampoco por su modernidad ni por sus sofisticadas construcciones, carecía de ese dinamismo que caracteriza las grandes urbes.
La posibilidad entonces de conocer otros ámbitos por completo distintos a ese entorno en donde me encontraba, se presentó en un mes de agosto: uno de mis tíos que estaba residenciado en Caracas, la capital de Venezuela, invitó a mi madre para que fuese a pasar una temporada en esa ciudad; y como yo era el más pequeño de sus hijos, ella no lo pensó dos veces para incluirme en los planes de ese significativo viaje.
Fue una experiencia que me marcó para siempre por todas las novedades que viví y presencié durante esos días. En primer lugar, tomé conciencia de que mi tío poseía su propio automóvil. Ya eso lo sabía, por supuesto, pero durante ese viaje me di cuenta de la independencia y las comodidades que proporcionaba el hecho de ser propietario del transporte en el que te desplazas. Desde ese instante entonces supe que yo quería ser como ese hermano de mi madre, un hombre que había estudiado, con una profesión reconocida y que buscó ampliar sus perspectivas hacia otros horizontes más prometedores.
Una vez que estuvimos en Caracas, observé abismado sus enormes edificios, sus innumerables calles y avenidas, y el trepidante bullicio por todas partes de un conglomerado de personas que, al parecer, nunca cesaba de transitar hacia cualquier punto de la ciudad. La interesante aventura de conocer, además, los sitios comerciales, los parques, las plazas, las industrias… la vida tan diferente a todo lo que yo había visto, me enseñaron que existía una realidad que, para ser parte de ella, debía prepararme, expandir mi visión de porvenir hacia esos interesantes espacios en que se evidenciaban las incesantes facultades humanas.


Upvoted! Thank you for supporting witness @jswit.
Curated by @mamun123456
Want to grow faster on Steemit? Try www.pussteem.com – the first platform that lets you use $PUSS tokens to power up your posts. For just $0.50, you can receive $10 worth of upvotes through our curated support system.
➤ Learn more: Unlock the Power of Your Steemit Journey
➤ Step-by-step guide: How to Get Started -Video Tutorial
Join the movement – boost your visibility, earn more, and grow with Pussteem!
:globe_with_meridians: https://pussteem.com
Join with us on Discord: https://discord.gg/g4KWCtFJbk