Tres microcuentos de secuestros

Foto de mi propiedad
De humor
Del otro lado del teléfono alguien dijo: “Tenemos a su esposa sana y salva, pero esto es un secuestro. Si la quiere libre, debe pagarnos 10 mil dólares”. Entonces el hombre respondió: “Mejor les doy 15 mil para que se queden con ella”.
De tristeza
Fue un secuestro por equivocación, porque a la chica le vieron los cabellos amarillos y creyeron que era gringa. Pero, en realidad, se trataba de la hija de la barrendera de la plaza, una mujer cuyos ingresos mensuales no le alcanzaban ni para la comida.
De terror
El turco se negó a pagar por el secuestro de su esposa y al día siguiente los bichos le mandaron la cabeza dentro de una caja, con una nota que decía: “Si desea obtener el cuerpo debe pagar 5 mil dólares”.
Invitación: @norat23, @almacaridad, @zory23
Que barbaridad.
En cada uno de tus micros reflejan el sentimiento de cada situación. Sentí cada uno de ellos. El último, me hizo erizar la piel. Una verdadera tragedia.
Muchas gracias por la lectura, amiga. El tercer cuento se asemeja a las noticias sensacionalistas del norte de México. Saludos.
Hola amigo, los venezolanos tenemos tantas historia de secuestros para todas las facetas, reír, llorar y aterrarnos, hemos vivido tanto y tu lo recuerdas en cada uno de tus cuentos, excelente.
Saludos, te deseo mucho éxito.