Música para celebrar La Pascua / La Saeta de Joan Manuel Serrat
En algunos lugares de España, sobre todo en el sur, la Semana Santa se vive de manera muy especial y de una forma muy particular.
Durante esos días, las calles cambian. No es solo por las procesiones, es por lo que se siente en el ambiente. Hay una mezcla de silencio, respeto y algo difícil de explicar, como si todos supieran que están formando parte de algo que viene de muy atrás.
Salen los llamados *pasos, estructuras que llevan imágenes de Cristo o de la Virgen, muchas de ellas con siglos de historia. Van sobre los hombros de los costaleros, que avanzan poco a poco, con ese movimiento lento y sincronizado que parece casi un latido.
Alrededor, los nazarenos llenos de emoción, el olor de la cera, el redoble de los tambores… y de pronto, a veces, una voz... Una saeta.
En ese momento todo se detiene, para escuchar el clamor.
En medio de esa tradición, uno de los hijos insignes de Sevilla, Antonio Machado escribió La saeta.
La saeta
Dijo una voz popular:
"¿Quién me presta una escalera para subir al madero
Para quitarle los clavos a Jesús, el Nazareno?"
Oh, la saeta al cantar
Al Cristo de los gitanos
Siempre con sangre en las manos
Siempre por desenclavar
Cantar del pueblo andaluz
Que todas las primaveras
Anda pidiendo escaleras
Para subir a la cruz
Cantar de la tierra mía
Que echa flores
Al Jesús de la agonía
Y es la fe de mis mayores
Oh, no eres tú mi cantar
No puedo cantar, ni quiero
A este Jesús del madero
Sino al que anduvo en la mar
Oh, no eres tú mi cantar
No puedo cantar, ni quiero
A ese Jesús del madero
Sino al que anduvo en la mar
Oh, no eres tú mi cantar
No puedo cantar, ni quiero
A ese Jesús del madero
Sino al que anduvo en la mar
Oh, no eres tú mi cantar
Fuente: Musixmatch
Autores de la canción: Joan Manuel Serrat / Antonio Machado
Su poema recoge ese sentir, pero también se permite cuestionarlo.
No se queda en la imagen del Cristo clavado en la cruz, en el dolor repetido año tras año.
Hay un momento en el que todo cambia:
“sino al que anduvo en la mar”
Ahí parece que el poema respira de otra forma.
Como si pasara de la imagen quieta a algo que se mueve, que vive.
Años después, Joan Manuel Serrat, tomó este poema y lo convirtió en canción.
Y lo hizo sin forzarlo.
No intenta hacerlo más dramático de lo que ya es.
No lo lleva al exceso.
Más bien lo sostiene.
Su manera de cantarlo es casi como quien piensa en voz alta.
Y eso hace que el texto llegue distinto.
Escucharlo es un poco como estar allí, en medio de una procesión, cuando todo se queda en silencio y alguien canta desde un balcón.
Ese instante en el que no hace falta explicar nada.
La saeta — Joan Manuel Serrat
Fuente
Quizás, al final, cada quien se queda con una imagen distinta.
O con una forma propia de entender lo mismo.
Invito cordialmente a @luimer79, @zory23, @wendyalexa


Hermosa pieza musical muy propia para los días santos. Muchas gracias por la invitación.
Es interesante conocer las costumbres a través de la música y las herencias culturales que nos han transmitido.
Que belleza. Gracias por compartir. Un abrazo grande desde Maracay, Venezuela.
Se respira respeto y devoción en estas manifestaciones religiosas. Es hermoso e impresionante.
Maravilloso, mi amiga. Todos los días veo TVE, y pude deleitarme con las procesiones. Definitivamente, los venezolanos somos herederos de esas tradiciones españolas, tan sublimes y especiales. Me encantó leerte. Un abrazo.