Tres refranes, tres enseñanzas/Por @gemamedina
Refrán 1:
De noche todos los gatos son pardos
Este refrán es, en mi opinión, muy elegante. Habla de la noche, de la oscuridad nocturnal en la que los objetos cubiertos por las sombras pueden aparentar ser otras cosas y mimetizarse en un determinado color, en este caso, pardo, tonalidad de por sí sobria, profunda y atractiva, mezclada entre el negro, el gris o el marrón amielado.
El color pardo se relaciona en este proverbio con el pelaje de los gatos que aunque muy diverso, negro, blanco, gris, naranja, con manchas, atigrado, con patrones o sin ellos, reunidos en la oscuridad, pueden camuflarse y simular ser de un único color.
Es aquí cuando el refrán toma su sentido. A pesar de que en un conjunto de cosas, de situaciones, de personajes, pueda existir mucha variedad, la poca claridad sobre la totalidad conllevaría a disimular imperfecciones, ocultar defectos, manchas, lo que imposibilitaría ver lo que realmente es y propiciaría que se colara lo que no se desea o lo que se esconde por falta de luz. Por esta razón, este adagio guarda en sí el fin de la asertividad, del discernimiento, y del gran valor que posee el saber estimar y considerar muy bien las situaciones.
Refrán 2
Con hambre no hay mal pan
Esta es una gran verdad. Aunque este pan que venden cerca de mi casa se ve riquísimo y en realidad lo es, muchas veces nos hemos tenido que conformar con lo que está a la mano, con lo sencillo y humilde que tenemos en nuestra despensa para satisfacer la necesidad de comer, de alimentarnos, sin hacer muchos críticas y observaciones negativas ante la calidad del plato.
Es en los momentos en los que el hambre apremia cuando realmente podemos apreciar el valor de lo que nos llevaremos a la boca para poder subsistir. Con este refrán estamos ante una enseñanza que nos pide ser más humildes, menos exigentes y más valorativos cuando se trata de la alimentación. Podemos extrapolar este refrán a otras situaciones que ameriten conformidad y aprecio hacia las cosas sencillas sin poner muchos reparos ante ellas.
Refrán 3
El que a buen árbol se arrima buena sombra lo cobija
Esta es, sin duda, una gran sentencia. La oíamos en nuestras casas desde niños, cuando los mayores nos querían hablar de lo importante que era saber escoger a las personas con las que nos relacionaríamos día a día en cualquier ámbito de nuestras vidas. El árbol, símbolo de la vida, la resistencia al tiempo, al sol, a la lluvia, se nos presenta frondoso, fuerte, vertical y protector y se equipara a aquellas personas de buena fe, poderosas, capaces de dar apoyo y estímulo a los que están a su alrededor, por lo que este dicho invita a mantenerse ligados a ellas para seguir su ejemplo, lo que garantizará el éxito y el beneficio propios.
Saludos cordiales a @lunasilver por tan interesante y ameno concurso.
Invito a participar en esta actividad a @mireyalongart @diamond31 @iamelias
Post configurado con el 10% a favor de @venezolanos
Fotos @gemamedina
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Algo que me encanta de los refranes es que podemos estar hablando de cualquier cosa y por ahí para dejar un mensaje subliminal mencionamos a la noche y los gatos, el pan que nunca es malo y los árboles que dan sombra. Los refranes son una maravilla.
Además del texto, debo halagar las bellas fotografías. Me preocupa la botella verde.
Saludos, @blessedlife. Los refranes nos sacan del paso cuando no podemos ponernos muy exhaustivos al momento de dar una explicación y vienen a nuestro auxilio. En cuanto a la botella verde, ha estado allí, en esa ventana por años y nunca los gatos la han tumbado, y eso que se la pasan ahi, sentados. Me encantó tu comentario. Abrazos.
Gracias por el apoyo. Feliz tarde.