The Diary Game 36/02/2026: Un día para limpiar el estanque y alimentar a los monos cerca del templo.

La tarde del fin de semana pasado, me sumergí en una actividad sencilla pero profunda: limpiar el antiguo estanque cerca del templo local. Enclavado entre muros de piedra y una vegetación exuberante, el estanque había servido durante mucho tiempo como lugar de descanso para los aldeanos y lugar sagrado para rituales.

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Sin embargo, con el paso de los años, se había llenado de escombros: envoltorios de plástico, hojas caídas y ofrendas dispersas. Uniéndome a un pequeño grupo de voluntarios, reuní rastrillos, redes y guantes, listos para restaurar su belleza natural.

El aire era fresco y el rítmico sonido del agua al golpear las piedras llenaba el espacio mientras trabajábamos. Recogimos algas, retiramos basura y lavamos con cuidado las rocas circundantes. Cada acción se sentía como una pequeña oración, honrando el legado del templo y su conexión con el ecosistema. El estanque, antes turbio, ahora brillaba con renovada claridad, reflejando el cielo y la desgastada aguja del templo.
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Después de la limpieza, comenzó la verdadera alegría. Les dimos rodajas de plátano, manzana y granada a los traviesos monos que se habían reunido con curiosidad. Son comunes cerca del templo, a menudo posados ​​en los tejados o arrebatando ofrendas a los devotos. Hoy, sin embargo, se acercaron con cautelosa emoción. Un mono saltó, me arrebató una fruta de la palma de la mano y gritó un gracias antes de dársela. Otros charlaban entre ellos, creando una vibrante sinfonía de energía y vida.
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Esta experiencia me recordó el delicado equilibrio entre la humanidad y la naturaleza. El estanque, fuente de sustento espiritual y físico, prospera solo cuando lo cuidamos. Los monos, aunque salvajes, forman parte de esta coexistencia sagrada, aportando vitalidad al aura del templo.

A medida que el sol se ponía, proyectando tonos dorados sobre el estanque, sentí una profunda sensación de plenitud. Actos sencillos como limpiar y compartir la comida pueden generar ondas de cambio, fomentando el respeto por nuestro medio ambiente y las tradiciones que nos unen.
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La próxima vez que visites un lugar de importancia espiritual o natural, considera ayudar, o regalar una fruta. El estanque, el templo, los monos, y quizás incluso tú, se beneficiarán.


Cámara:Samsung Galaxy 12
Foto de:@minzy

Gracias por leer.

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 7 days ago 

Saludos amigo, un bañito que nos reconforta. Me encantan los monitos, pero hay un detalle que suelen ser traicioneros, asi que hay que estar pendiente.

¡Es cierto! Pero con el tiempo, la gente ha aprendido a comportarse con estos monos. Gracias, @sabrip, por leer.