Días de enero
Hola amigos.
Me alegra participar en este genial concurso. ¡Será genial! Quiero invitar a @suboohi, @woka-happiness y @jyoti-thelight a que se unan a la diversión conmigo. A ver qué pasa.
¿Fue diciembre como esperabas?
¿Fue diciembre como esperabas? Reflexionando sobre el último capítulo del año
Diciembre suele llegar cargado de expectativas: luces festivas, reuniones y promesas de renovación. Pero, ¿fue como lo esperabas? Para muchos, trajo alegría: risas alrededor de la mesa, momentos de tranquilidad y gratitud, y la calidez de la compañía. Sin embargo, para otros, la temporada intensificó la soledad, el estrés o las metas incumplidas.
Personalmente, esperaba ser más productiva: terminar proyectos, planificar a la perfección el nuevo año. En cambio, me encontré disfrutando de la calma, recargando energías en medio de la tranquilidad. Y quizás eso era lo que necesitaba.
Diciembre rara vez se desarrolla exactamente como lo planeamos. Pero quizás su belleza reside en su imprevisibilidad. Nos recuerda que debemos dejar de lado las expectativas rígidas y apreciar lo que realmente sucede: la realidad, a veces caótica, pero siempre significativa.
Entonces, ¿fue diciembre como esperabas? Quizás no. ¿Pero fue valioso? Sin duda. Llevemos sus lecciones con gracia y apertura. El nuevo año no se trata de la perfección, sino de estar presentes.
Según algunos, enero es un mes económicamente difícil. ¿Crees esto, o tomas medidas para evitar estas dificultades?
Algunos dicen que enero es un mes económicamente difícil: las facturas después de las fiestas, los plazos de impuestos y el frío afectan duramente a los bolsillos. Pero, ¿es inevitable?
La verdad es que enero no es inherentemente difícil. Es una cuestión de mentalidad y preparación. Muchos tienen dificultades porque permiten que los gastos del pasado descarrilen sus objetivos futuros. ¿La clave? Tomar el control.
Comienza revisando tus finanzas. Controla en qué gastas el dinero e identifica áreas donde puedes recortar gastos. Un presupuesto sencillo puede convertir el caos en claridad. Prioriza lo esencial, como la comida, los servicios públicos y el ahorro, antes de los gastos superfluos.
Además, evita las compras impulsivas. La "depresión de enero" a menudo provoca compras innecesarias. En cambio, canaliza esa energía en la planificación: establece metas financieras o automatiza tus ahorros. Por último, aprovecha la temporada de impuestos. Usa este tiempo para organizar recibos y planificar las obligaciones futuras. Si los impuestos te resultan abrumadores, consulta con un profesional con anticipación.
Enero es un nuevo comienzo, no una maldición. Con pequeños pasos constantes, puede convertirse en tu mejor mes hasta ahora. El desafío no es económico, es una cuestión de elección.
¿Hay alguna fecha especial para ti este mes?
Sí. El 5 de enero conmemora mi primera maratón, un recordatorio de perseverancia. El 14 de enero es el cumpleaños de mi pareja, un día en el que celebramos el amor con un pastel casero. El 22 de enero es el aniversario de mi primer artículo publicado, un hito en mi carrera como escritora. El 27 de enero es el día en que adopté un gato rescatado, trayendo alegría a mi hogar. Cada una de estas fechas encierra una historia, un sentimiento y una lección que da forma a mi mes. Recordarlas me ayuda a mantenerme agradecida, motivada y conectada con los momentos que más importan. Me inspiran gratitud, fomentan el crecimiento y me recuerdan que debo apreciar las pequeñas alegrías.
¿Tienes expectativas, metas o planes para este primer mes del año?
Espero sentirme más concentrada, no frenética. Mi meta es terminar el primer borrador de mi libro electrónico y programar tres llamadas de networking. Planeo dedicar 30 minutos cada mañana a un entrenamiento rápido y luego revisar mis tres tareas principales antes del almuerzo. Para el viernes, haré un seguimiento del progreso en una hoja de cálculo simple, anotando los logros y los obstáculos. Celebraré las pequeñas victorias con una pausa para el café y usaré cualquier contratiempo como información para ajustar mi plan. Este mes, me centraré en un hábito a la vez, mantendré mi lista de tareas pendientes realista y compartiré mi progreso con un amigo para tener un mayor compromiso. > ## ¿Qué hábitos no tan buenos necesitas dejar atrás para avanzar en este nuevo año que comienza?
Al comenzar el nuevo año, es hora de dejar ir los hábitos que nos frenan silenciosamente. La procrastinación nos quita impulso; las quejas nos agotan. Navegar sin rumbo por internet nos hace perder un tiempo precioso, mientras que el diálogo interno negativo erosiona la confianza. El exceso de compromisos lleva al agotamiento, y el perfeccionismo frena el progreso. Guardar rencor pesa sobre el alma. Evitar la incomodidad limita el crecimiento. Aferrarse a la zona de confort impide los avances.
Libérate de estas sutiles barreras. Reemplázalas con intención, paciencia y autocompasión. Los pequeños cambios generan grandes transformaciones. Este año, elige el progreso en lugar de la perfección. Suelta lo familiar, incluso si no te beneficia. El crecimiento comienza donde termina la rutina. Que hoy sea el comienzo de un camino más ligero y audaz.
Amigos, me alegra haber podido participar en este divertido concurso. Fue una buena manera de pasar el tiempo este mes.




Thank you so much.