The Diary Game 18/03/2026 || Mi colección de coleos: un caleidoscopio en el jardín trasero
Al pasear por un jardín, lo primero que suele notarse es el aroma de las rosas o el zumbido de las abejas. Sin embargo, en mi propio jardín trasero, lo primero que capta mi atención es un estallido de color que emana de mi colección de coleos.
En los últimos tres años, he transformado un modesto trozo de tierra en una paleta viviente, y la experiencia me ha enseñado que el coleo es mucho más que una simple planta de relleno: es un medio para contar historias.
Por qué me enamoré de los coleos
El coleo (Plectranthus scutellarioides) prospera con el descuido, tolerando la sombra, el calor y las sequías ocasionales. Su follaje se presenta en todas las tonalidades imaginables: borgoña intenso, verde lima eléctrico, rosa pastel y dorado metálico.
Dado que sus hojas conservan su vitalidad durante toda la temporada, puedo crear «arte instantáneo» sin tener que esperar a que florezcan las plantas. Una mañana dispongo una hilera de tallos de la variedad «Lemon Zest» —de un tono verde cartujo— junto a otra hilera de la variedad «Black Magic» —de un púrpura aterciopelado—, y al caer la tarde, todo el jardín parece una acuarela en movimiento.
La curaduría de la colección
Comencé con un puñado de variedades básicas adquiridas en un vivero local. A medida que las plantas se aclimataban, empecé a intercambiar esquejes con otros jardineros y a encargar cultivares poco comunes a través de internet. Mi selección actual incluye:
‘Rainbow’s End’: una cascada multicolor que luce espectacular cuando se le permite extenderse libremente sobre un muro de contención bajo.
‘Kilimanjaro’: un ejemplar imponente, casi arbóreo, con hojas de un rojo intenso y brillante que sirven como telón de fondo natural.
‘Electric Lime’: una variedad enana y compacta, de un verde menta, perfecta para bordear el huerto, aportando un destello de color neón sin llegar a eclipsar a las zanahorias.
Finalmente
Mi colección de coleos ha transformado un jardín trasero corriente en una exhibición permanente de color y textura que se disfruta durante todo el año. Ya seas un horticultor experimentado o un jardinero aficionado de fin de semana, unas pocas plantas de coleo bien elegidas pueden transformar cualquier espacio al aire libre en una galería personal, ¡sin necesidad de pinceles! Toma un esqueje, plántalo en un lugar soleado y ¡deja que comience el caleidoscopio!
| Cámara: | Samsung Galaxy 12 |
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| Foto de: | @minzy |






